28 de junio de 2014

El orgullo...

Hay cosas que las tenés muy claras: que lo querés, que te la jugarías de nuevo por él y que las razones por las cuales no funcionó la última vez no las querés repetir.

Que fácil es decirlo ¿no? Pero... ¿vale la pena ser siempre la que da el primer paso?, o sea, lo querés pero de ahí a ser siempre la boluda que le escribe, hay una gran diferencia.

Hoy preferís “olvidarte” de él (sabés que es imposible), antes que agarrar el celular y mandarle un whatsapp diciéndole que lo extrañas. Porque perdiste muchas veces el orgullo, pero más te duele que él no mueva un dedo después de haberte dicho miles de veces que te quería.

Todo cambia y lo que alguna vez te molestó, hoy lo ignorás…por esa razón sabés que no volverías a repetir el mismo error dos veces (lo repetiste mil veces, pero hagamos de cuenta que no pasó nada). Lo que una vez te hizo tirar toda la relación a la mierda hoy ni lo pensarías, porque lo querés y quizás sea un poco tarde pero “mejor tarde que nunca” dice el dicho.

Hay una frase que me gusta mucho: “El tiempo no cura nada, sólo te acostumbra a la idea de que algunas cosas están cambiando y que debes aceptarlo”, creo que es así. Sabés que aunque pasó un tiempo lo seguís extrañando pero te diste cuenta que aunque te duela te acostumbraste a eso y quizás te parezca extraño pero hasta lo estás llegando a aceptar…quizás nunca vuelvas a estar con él porque vos no pensás perder el orgullo (el poco que te queda) y parece que él tampoco.

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