Hoy pensaba que la felicidad es taan
¿relativa?, si relativa…durante la vida vamos consiguiendo logros. Estudiamos
lo que nos gusta, aprobamos ese final
que tanto nos costó. Conseguimos rodearnos de gente que queremos y nos quiere.
Somos muy felices cuando conseguimos cada una de esas cosas. Sin embargo una
vez conseguidas, cuando pasa el tiempo las olvidamos o no las tenemos en
cuenta. Tenemos muchos motivos para ser felices, a veces “pequeñas cosas” como ver
una serie abrazada a tu chico, tomar una birra con él mientras lloras de risa o
juntarte con tus amigas a mirar pelis y charlar en ese momento nos hace las
personas más felices del mundo. Pero otras veces un hecho insignificante termina
con nuestra felicidad de ese momento. Es como una diminuta mancha en una graan
pared blanca. La mancha se vuelve el centro de nuestra atención. ¿Por qué no
podemos fijarnos en el resto de la pared?.
La felicidad
en un momento dado es relativa a ese momento. Depende de los hechos más
recientes. Podés ser una persona que lo tenga todo en la vida para ser feliz,
pero podés dejar de estar feliz si (por ejemplo) hace cinco minutos discutiste
con tu viejo. Así como hay hechos “insignificantes” que nos hacen muy felices,
están esos otros que nos hacen olvidar en un minuto lo felices que eramos, por
eso creo que tenemos que aprender a valorar las cosas que tenemos y a darle la
importancia justa a las cosas menos importantes. ¿Te fue mal en un final? No
importa, se puede rendir de nuevo, además dentro de cinco años ni te vas a
acordar de ese final…sin embargo no vas a olvidar a las personas que te quieren
ni a ese chico que te dijo “che pinta una birra” con una sonrisa en la cara.
Eso no se olvida.

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